Estupenda mañana la del domingo para el desarrollo del ya clásico Zamora-Monterrey en su versión de Veteranos, disputado los Campos municipales de Valorio de Zamora.
Comenzó el partido con el golpeo de los locales en una mala circulación defensiva que fue finalizada por uno de sus atentos y hábiles delanteros. A partir de ahí los amarillos en lugar de ponerse nerviosos comenzaron a tocar el balón y sacarlo jugado desde atrás hasta conseguir abastecer a sus delanteros Rober y Modes, que acompañados de Josema y Sergio ponían en apuros a la defensa zamorana. Así fueron llegando ocasión tras ocasión para los amarillos hasta que Rober finalizó hábilmente una internada cruzando el balón ante la salida de Javi Fincias que nada pudo hacer; continuó la primera parte con la misma dinámica, los locales al contraataque con peligro pero sin gol gracias al tormesino Juan Carlos. En esto el “espíritu amarillo” incluso presionaba la salida de balón, y fue así que al filo del descanso Rober en un robo de balón se encontró con una gran mano del portero local que desbarató su hábil finalización en el uno contra uno.
La segunda mitad comenzó con un arreón de los hoy azules que ante el desconcierto del Monterrey producido por los obligatorios cambios al descanso que desequilibraron el partido hasta conseguirel pesado lastre a su favor de ponerse con dos goles de ventaja. Lo mismo que en el primer tiempo los salmantinos se animaron a tocar nuevamente el balón y aunque aturdidos por las circunstancias fueron llegando sus ocasiones, y en un gran cabezazo de Rober a la salida de un córner marcó un gol que habría la esperanza de cara al tramo final del partido; pero aquí los zamoranos merced a dos contraataques llevados por sus rápidos y rejuvenecidos delanteros consiguieron poner distancia de por medio. Parecía que estaba todo el pesado vendido pero con orgullo los visitantes lograron tener hasta cuatro ocasiones de gol en los últimos minutos, en una de ellas y que sería la mejor jugada individual Sergio “a lo Maradona en el Bernabéu”, se metió dentro de la portería con balón incluido tras zafarse de cuantos rivales le salieron al paso y dejando finalmente al portero local en el suelo admirando la jugada.
En el “tercer tiempo”se incorporó al juego un aliciente que aunque no por esperadodejó de brillar con luz propia mientras estuvo sobre el terreno, y haciendo un símil a como otrora expresamos que un balón era bueno “un cocido zamorano de reglamento”. El sponsor comercial del estadio es NH Palacio del Duero, un campo de primera con un abovedado techo de perfección histórica y modernidad dentro del casco de la capital zamorana, y donde lejos de amilanarse los agasajados salmantinos capitaneados por Felipe Yuste cumplieron muy dignamente con el cometido, logrando un honroso empate que deja difícil pero no imposible remontar en el encuentro de vuelta a disputar en tierras salmantinas.
Estupenda jornada la organizada por los anfitriones Hacho y Valentín, donde además de un fútbol entretenido se pudo disfrutar del habitual compañerismo y el buen ambiente general.